lunes, 31 de diciembre de 2012

Ya no soy el mismo.

     Ahora estoy aquí, me observo, me analizo, me agrado y me digo, 'definitivamente, ya no eres el mismo'.
     Una vez cerrado ese libro de 366 páginas y comenzado uno nuevo, después de tanto tiempo, se volvieron apetecibles las letras pues así la situación lo ameritaba. Es extraño pues luego de dos horas y treinta y cuatro minutos de esta nueva página, los vientos fríos y los diminutos meteoros de hidrógeno y oxígeno entremezclado seguían dramatizando un paisaje que, aunque sombrío, dejaba escuchar gritos desenfrenados, embriagados quizás por los excesos de quien los pronunciaba, en fin, el espíritu del mundo al que sirven los estaba flagelando con bastante insistencia. Definitivamente, ¡ya no soy el mismo! Tal vez en otros tiempos anduviera por allí sonriendo entre la gente, o divagando en las veredas de este mundo con suma algarabía , pero no; las cosas han cambiado. Casi todos mis conceptos se han revolucionado y se han puesto en la marcha de cosas que muy poco había meditado. Parece increíble, pero ya ahora este sistema de cosas, no tiene importancia para mí.
     Todos marchan como hormigas sirviendo a su reina, aún si ellos mismos no lo saben, pero yo he tomado otro camino; un camino largo e intrincado, un camino diferente, pero que a la final, en medio de ese bosque turbulento y desafiante, lleva a un lugar donde la dimensión humana quizás nunca haya imaginado. Ahora bien, una vez hecho esto, la lucha ha comenzado. Esto me hace recordar aquellos dibujos animados donde un personaje gris, de orejas largas y dientes prominentes, se veía en medio de dos pequeños seres, uno a su derecha y otro a su izquierda, y que se debatían por el uso de su razón, la llama de su conciencia. Es lo mismo, pero tan animado como la vida real misma; por lo tanto he de colocarme mi armadura y portar mis armas de combate pues la batalla ha comenzado. Ahora que el reloj marca las 03:14 de la primera página, los sonidos del silencio claman por ese deseo que una vez decidí dejar atrás, son muchos pero armados en un solo conjunto, desenvaino mi espada pues debo atacar. Someteré y dominaré ese alter ego que impulsa las ansias retorcidas que conducen al lugar de la falta de existencia, mientras tanto he de entonar los cánticos poderosos que invitan a blandir esa espada de fuego intenso que rasga la oscuridad. ¡Oh sí! Definitivamente ya no soy el mismo. 

domingo, 27 de mayo de 2012

Sustantivos...

     Un día, un sol, y una mirada. La brisa, el cielo, y tus alas. Un amor, una canción, y una leyenda. Letras, palabras, escritos, y pensamientos... Ilusiones. 
     La distancia, el tiempo, tu ausencia, y mis ganas. Un loto, un sueño, un te extraño, y un te quiero. Tus ojos, tu pelo, y tus labios; tu cuerpo y tu mente.
     Anhelos, caminos, desafíos, y logros. Contrastes versus matices, X e Y, el hielo y el fuego. Alegrías e incertidumbres.
     Segundos, minutos, y horas. Recuerdos, nostalgias, y deseos. Un beso, una caricia, una locura, y una pasión.
     Es la historia en medio de historias, plasmada entre sentimientos y sustantivos... 

jueves, 19 de abril de 2012

Despertar al canto de un Cuervo.

Aún no se vislumbraba claramente un rayo de sol, cuando esa infame criatura vestida de negro empezaba su incesante "raack" "raack" como crujidos envenenados que matan el sueño mañanero. Revoloteando cerca de mis ventanas, llegan por manadas a posarse sobre los techos, y sobre aquellos árboles que estuvieron muertos durante este extraño invierno, donde abundó la falta de los copos de nieve que alguna vez cayeron otros tiempos. Recuerdo que en mi tierra, solía escuchar el cantar de los gallos anunciando la pronta mañana, mientras mi madre preparaba desayunos formidables y aquellos cafés que nunca me bebí, pero que ahora, después del tiempo y la distancia, añoro con locura; aquellas mañanas en las que mi padre y yo charlábamos mientras se calentaba el auto para partir al trabajo y traer el sustento a nuestra familia, aquellas mañanas... A muchos kilómetros, aquí en esta tierra tan hermosa y tan ajena a la vez, las frías mañanas llegan con el canto de un cuervo, anunciando un ajetreado día pintado por un sol que parece ser de utilería, que te alumbra pero que no te calienta, y que ahora con la primavera, comienza a acostarse tarde ya entrada la noche, ese sol tan distinto al que yo conocía en latitudes tropicales y que me hacen recordar una tierra costera de mi muy querida región carabobeña. Hoy nuevamente, ha cantado ese infame cuervo presagiando una mañana fría y triste, matando un sueño del cual no quería despertar...

jueves, 12 de abril de 2012

Desiderátum...

Al cabo de media hora de haber comenzado el memorial, ya la había pensado mas o menos treinta veces. No era la primera vez que se paseaba por estos laberintos neuronales de la materia gris ubicada en mi cabeza, pero era la primera vez que lo hacía con tal determinación. Mientras daba sus pasos por aquellas galerías infinitas de ese mundo tan complejo, se armaban como figuras de rompecabezas, imágenes de lo que algún día podría llegar a ser mi futuro. Fue inevitable para mí sonreír mientras por mis pensamientos se paseaba esa hermosa mujer de ojos tristes, pero soñadores; que le da a mi alma vida serena y paz armoniosa. Finalmente había terminado la reunión, salí del recinto, y comencé a divagar por aquellas calles parisinas donde nunca había estado. Era ya de noche y la luna brillaba en otros lugares. Entre el frío y la menuda lluvia llevada por el viento, pude divisar un cielo de color amargo, así como los vinos tintos de Bordeaux, igual al que ahora está vertido en mi copa. Fue un momento muy extraño, pero me ayudó a reencontrarme con un desiderátum que un día creí que había perdido. Tarareando una vieja canción de GN'R me pregunté ¿Cómo es que ella puede verse tan bien? ¿Cómo es posible que pudiera ser mía? En fin, el momento tomó música y seguí mi camino entre las veredas y los puentes sobre el Sena. Desde entonces y de entre todos mis anhelos, volvió a brillar la llama de ese sublime y exquisito cuerpo de mujer...